Cuándo debe hacerse la primera prueba de tu vestido, quién te puede acompañar o qué no debes olvidar para esta cita tan especial. Te contamos todas las pautas a seguir para tu primera prueba vestido novia
Después de saber cómo elegir vestido de novia perfecto, llega el momento de pulir todos los detalles sobre el estilismo nupcial para que todo quede perfecto el gran día. Para ello, deberás hacer algunas pruebas y tomar decisiones de carácter muy personal. Recuerda que no te debes dejar llevar por las opiniones ajenas y lo más importante es que tú estés conforme con tu decisión, sino se te quedará una espinita clavada cada vez que lo recuerdes. Hoy te damos los consejos necesarios para asistir a la primera prueba vestido novia, que es una de las más importantes, y algunos tips más sobre cuándo comprar tu vestido y cuántas pruebas vestido novia son necesarias. ¡Toma nota!
Pruebas de vestido de novia: cuántas se hacen y qué se revisa en cada una
Después de encontrar tu vestido de novia ideal, llega el turno de la primera prueba. El vestido que has escogido, no es el que te vas a quedar. Seguramente deban pedir uno de tu talla porque quizás el que te probaste te quedara un poco justo de pecho o grande de la cadera. Si has elegido un vestido a medida, la primera fase empieza con una conversación con el diseñador o diseñadora. En esta conversación se define el estilo del vestido y durante la primera prueba se terminan de tomar decisiones como la forma o la profundidad del escote o el volumen de la falda.
Ver esta publicación en Instagram
¿Cuántas pruebas de vestido de novia se hacen? Aunque normalmente en los vestidos de colección se suelen hacer 3 pruebas, esto puede cambiar en cada novia. Ni en los hechos a medida ni en los diseños prêt-à-porter hay unas pruebas concretas. En los vestidos que ya están hechos, una vez se recibe la talla que necesitas, se suelen hacer algunos ajustes. Se estrecha la manga, se mete de la sisa, se encaja bien el escote de la espalda, el largo… La modista pondrá alfileres por tas partes para ajustar el vestido a tu cuerpo. En esta parte también pueden cambiarse algunos detalles. Se puede pronunciar más el escote o cambiar el vestido de manga larga a manga francesa.

Esta prueba suele hacerse con unos 3 meses de antelación, para evitar que el cuerpo sufra cambios muy significativos. Los nervios, la dieta, el estrés de la organización puede hacer que tu cuerpo adelgace o ensanche un poco, por eso, no se puede ajustar un vestido 8 meses antes de la boda porque corremos el riesgo de que no quede igual cuando llegue el gran día.
Ver esta publicación en Instagram
En los vestidos de novia a medida, tras la primera cita donde se da forma al vestido de tus sueños, llega la prueba de toile. Esta es una primera prueba con un patrón de tela básica para ajustar el diseño a la silueta. En las pruebas posteriores se van incorporando detalles, se ajusta el vestido al cuerpo, y se le va dando forma. Un vestido de novia hecho a medida tiene que madurar, las decisiones no pueden tomarse con prisa, y eso influye mucho en el disfrute del proceso.
Las siguientes pruebas en los vestidos de novia de colección llegan a las 4 o 6 semanas antes de la boda. Aquí ya es donde te ves, donde todo encaja. Los alfileres se han convertido en costuras y cortadillos casi invisibles. Sentirás que el vestido te sienta como un guante y la modista repasará todo con cuidado para que no haya ninguna arruga extraña. Son ajustes milimétricos.

Cuando el vestido ya está a punto, es hora de incluir complementos como el velo. Aquí ya debes verte casi como vas a lucir el día de la boda. Si tenías dudas sobre el velo, sobre si cogerlo liso o con algún bordado o aplique, este es el momento de despejar las dudas porque la tercera prueba ya será un ensayo general de cómo te verás en tu gran día. Esta tercer prueba se realiza 1 o 2 semanas antes y ya debes tener todo absolutamente decidido.
En los vestidos de novia a media, aunque no hay número estipulado de pruebas, como hemos dicho antes, suele hacer alguna más antes de la entrega final. Tanto en un tipo de vestido como en el otro, a la última prueba debes ir preparada para verte tal cual te vas a ver el día de la boda. ¡Los nervios estarán a flor de piel!
Cómo ir a una prueba de vestido de novia: consejos para acertar
¿Cómo ir a una prueba de vestido de novia? Para empezar, y como consejos de amiga, lo primero que te aconsejamos es que no vayas con un ejército detrás. Sabemos que este momento hace mucha ilusión pero ir con 8 o 10 personas no siempre es lo mejor. Mientras más gente haya mirándote, más dudas te surgirán. Todos empezarán a opinar sobre el diseño: esto es mejor aquí, esto otro te queda estrecho acá, a mi me gusta más este, a mí el otro… y al final tendrás un lío mayor. Lo mejor es acudir con dos o tres personas de confianza. Así todo será más sencillo.

También debes usar ropa interior adecuada. Si tu vestido es ajustado y cuando lo elegiste ya se te marcaba la costura de la braguita, intenta en la siguiente prueba llevar una ropa interior acorde al diseño. Si no sabes cómo elegir la ropa interior perfecta para tu vestido de novia, aquí te damos algunos consejos.
Otra recomendación es que a la primera prueba de tu vestido ya vayas con los zapatos elegidos para el gran día. Así podrán ajustarte el bajo sin problemas. También te aconsejamos que, si puedes, hagas coincidir la prueba de maquillaje y peinado con la segunda o tercera prueba de vestido. Así podrás ver el resultado completo.
En al última prueba, lo más recomendable es que vayas con la persona que va acompañarte en los preparativos del gran día, por ejemplo, tu madre o tu hermana. Así verán cómo se deben abrochar los botones, cómo se coloca y se sujeta la cola o cómo ponerte el vestido sin que el maquillaje lo ensucie.
Cómo elegir el vestido de novia perfecto: claves antes de empezar las pruebas
¿Cómo se encuentra el vestido de novia perfecto? Aquí te dejamos unos tips para saber encontrarlo antes de meterte de lleno con las pruebas.

1. Conoce tu estilo y sé fiel a él. Antes de concertar visitas con distintas tiendas o hablar con diseñadoras, busca entre catálogos, dedica tiempo a recopilar inspiración y guarda los diseños que más te gusten. Fíjate en los detalles que más se repiten, en los cortes de cada uno y mira sus características comunes. ¿Te gustan más los vestidos románticos, los de estilo boho, los de corte sencillo? Ahí tendrás la primera idea de lo que buscas.
2. Establece un presupuesto realista. Conviene fijar una cantidad máxima antes de empezar a buscar, así acotarás más la búsqueda. Recuerda que no es solo el vestido de novia, también debes pensar en el velo, en los zapatos y los complementos en general. Quizás no tengas ningún presupuesto previo. Si no tienes límite, ¡adelante y pruébate todo lo que te guste!
3. Ten en cuenta el lugar y la época del año. No es lo mismo una boda religiosa que una de estilo civil y tampoco será lo mismo un vestido de invierno que otro de verano. La temporada y el estilo de la boda tendrán mucho que ver en tu elección. Tanto uno como otro te darán pistas para elegir un vestido de manga larga, una sobre prenda que te de abrigo o que tape tus hombros… Eso sí, no renuncies a lo que siempre has soñado. Si siempre te ha gustado la idea de lucir un vestido palabra de honor, puedes hacerlo también en una boda de invierno, pero añade una prenda de abrigo que, además, también aportará aún más elegancia.

4. Atrévete a probar. Quizás llegues a la tienda con un diseño en tu cabeza pero cuidado, porque quizás tus expectativas no se cumplan. Por eso, pruébate diseño para descartar con total seguridad. Puede que tengas claro que el estilo princesa no es el que más te gusta, pero te aconsejamos que también pruebes alguno de este estilo para no quedarte con la duda.
5. Busca un diseño con el que te sientas cómoda. Después de probarte varios estilos, tienes claro lo que te gusta y lo que no. Pero dentro de estos diseños habrá modelos con los que te sientas más cómoda. Si tienes mucho pecho, quizás te sientas más cómoda con un vestido de manga larga con el que te puedas poner sujetador o con un diseño que no se ajuste tanto a tu cadera. Ten en cuenta que hay muchas cosas que luego podrás modificar dentro del diseño elegido y ten en cuenta también que casi todos los vestidos de novia incorporan ya sus propios cascos y estos pueden ajustarse a la perfección.
Ver esta publicación en Instagram
Vas a pasar muchas horas con el vestido, por eso, prueba a caminar, a moverte, a levantar los brazos, quizás necesite algunos ajustes.
6. Déjate asesorar, pero escucha tu propia opinión. Está bien escuchar segundas y terceras opiniones, pero que estas opiniones no opaquen tus gustos. Puede que a tu madre le guste cómo te queda el encaje, pero al mirarte al espejo, quizás no te sientas tú o te veas recargada. Esta sensación, a veces, no la entienden las demás personas, solo la que se está probando. Por eso, sé fiel a tu pensamiento, mantén la mente abierta, pero recuerda que la última decisión es tuya.
7. Piensa en el resto de los complementos. En casi todas las tiendas tienen complementos para verte, más o menos, como habías imaginado. Velo, zapatos, coronas, tiaras, las asesoras te probarán estos accesorios para que veas el resultado aproximado y ahí puedes imaginar cómo encajan estos complementos con el vestido.
8. Valora las opciones personalizables o un vestido a medida. Si no encuentras un diseño que te guste, puede que haya alguno que puedas personalizar algunas partes, como las mangas o el escote. También hay vestidos que son desmontables que pueden ayudarte a conseguir dos estilos en un mismo look. Si aún así no te convence ninguno, siempre puedes hacerte un diseño a medida y totalmente exclusivo.

9. Elige un vestido que te haga sentir especial. Muchas mujeres dicen sentir algo especial cuando encuentran su vestido. Si tú lo has sentido, es que has encontrado tu vestido perfecto. Pero, no te obsesiones con esto porque no existe una reacción universal. No es obligatorio llorar cuando te gusta mucho un vestido y estás convencida de que quieres casarte con él. Basta con sentirte cómoda, segura y guapa para saber que quieres el vestido con el que te estás viendo en el espejo.
10. Disfruta del proceso. La búsqueda del vestido de novia no tiene que ser un estrés. Debe ser algo bonito, un momento que recordarás siempre. Y esto depende mucho de con quién vaya y también, hay que decirlo, de la profesional que te atienda. Hay asesoras que consiguen que cada cita sea una experiencia cercana, relajada y llena de ilusión, mientras que otras quizás no te ofrezcan toda la paciencia o el tiempo que necesitas para tomar una decisión tan especial. Por eso, busca un entorno en el que te sientas escuchada, comprendida y libre para probar, dudar y cambiar de opinión. Encontrar el vestido ideal lleva su tiempo y mereces vivir ese proceso sin presiones, con la tranquilidad de saber que tus sensaciones y preferencias son lo más importante.
from Lucia Se Casa https://ift.tt/h5zPuKa
Fuente Lucia Se Casa https://ift.tt/h5zPuKa
No hay comentarios:
Publicar un comentario