miércoles, 12 de agosto de 2026

Bailarinas para novia: modelos cómodos y elegantes

agosto 12, 2026 0 Comments

Si aún no tienes zapatos para tu boda y eres de las que nunca lleva tacones, te aconsejamos que apuestes por unas bailarinas para novia

Como todo el mundo sabe, elegir el estilismo nupcial perfecto puede convertirse en una tarea complicada y es que, aunque el vestido siempre se lleva todo el protagonismo, hay que pensar en otros detalles que lo componen. Hablamos del peinado, el maquillaje, los complementos y por supuesto, los zapatos.

Si aún no has elegido el calzado para tu boda y eres de las que nunca lleva tacones, lo ideal es apostar por unas bailarinas para novia, una tendencia que está arrasando tanto dentro como fuera del terreno bridal. Este tipo de zapato plano para novia, además de ser cómodo, es bonito y realza cualquier look.

Fotografía: freepic.diller – Freepik

Zapatos planos para novias

Las tendencias nupciales evolucionan y las novias también han cambiado detalles de su estilismo. Ahora se ven más los vestidos sencillos, los trajes de chaqueta para novias y como hemos comentado, las bailarinas. Estas no tienen por qué ser la primera opción, muchas novias eligen llevar este tipo de calzado como un cambio en la hora de la fiesta. Para darlo todo durante el baile.

Dentro de los zapatos planos para novias existe un abanico mucho más amplio de lo que se puede pensar. No todos tienen el mismo diseño ni aportan el mismo estilo al look, por lo que conviene conocer sus diferencias antes de elegir. Desde la bailarina clásica, de escote bajo y silueta sencilla, hasta las mary jane o merceditas, reconocibles por su tira sobre el empeine. Cada modelo puede adaptarse a un tipo de novia y de vestido diferente.

– Bailarina clásica: plana, delicada y atemporal. Seguro que tienes en la cabeza en clásico modelo que deja ver el empeine y que añade un lacito sencillo.

Diseño: Massimo Dutti

– Mercedita o Mary Jane: incorpora una o varias tiras sobre el empeine, un detalle que ayuda a sujetar mejor el pie. Su aire ligeramente retro resulta perfecto para novias que buscan un toque romántico y femenino. Si eres de las que prefiere tacón, también podrás encontrarlos.

Diseño: Vivaia

– Slingback plano: este tipo de calzado deja el talón al descubierto y se sujeta mediante una tira trasera. Es elegante, sofisticado y funciona especialmente bien con vestidos midi o looks de novia más contemporáneos.

Diseño: Magrit

– Mule: este estilo de zapato se ha puesto muy de moda estos últimos años. Se caracteriza por ser abierto por detrás y sin nada que sujete, además es muy fácil de quitar y poner. Puede aportar un aire desenfadado al look nupcial.

 

Diseño: Pretty Ballerinas

– Zapato de salón bajo: mantiene la clásica silueta cerrada del salón, pero sustituye el tacón alto por uno bajo y cómodo. Es una alternativa elegante para quienes no quieren renunciar a la estética más tradicional del zapato de novia.

Y si a estos elegantes zapatos le puedes añadir una suela totalmente personalizado, el resultado será aún más especial.

– Sandalia plana: abierta y ligera, resulta especialmente apropiada para bodas de primavera y verano. Encontrarás un montón de modelos, diseños con pedrería, perlas, metalizadas incluso con detalles joya. Un complemento que, además, podrás sacarle mucho partido incluso después de la celebración.

Fotografía: Setroimagen / Villa Laureana

– Alpargata: las alpargatas suelen tener la suela de esparto y tiene un diseño relajado. Es una opción muy cómoda y ligada a las bodas de verano, sobre todo a las celebradas al aire libre o de estilo campestre. Las alpargatas son la opción favorita para aquellas novias que buscan un segundo par de zapatos para la hora de la fiesta. Algunas se decantan por los modelos totalmente planos, mientras otras muchas novias eligen la clásica alpargata con tacón cuña.

Diseño: Alhamas

– Menorquina: de inspiración mediterránea, con diseño sencillo, suela plana y una tira trasera que aporta sujeción. Es una alternativa informal y original para las novias que buscan comodidad sin recurrir a la clásica bailarina. Pueden ser una magnífica opción para lucir durante los preparativos de novia.

Diseño: Castell Menorca – El Corte Inglés

Un zapato cómodo para tu gran día: bailarinas para novias

Para que una novia se sienta guapa, es fundamental que el día de su boda sea fiel a su estilo. Si no sueles llevar tacones en tu día a día, no es necesario que lo hagas durante tu enlace. Existen muchos tipos de zapatos novia cómodos para sustituirlos, como las bailarinas para novia. Pero, ¿en qué tendríamos que fijarnos para dar con el modelo perfecto?

Para encontrar un buen zapato plano cómodo no basta en fijarse en que sean bonitos. El primer punto que conviene valorar es el ancho de la puntera. Los dedos necesitan espacio suficiente para moverse con libertad, especialmente después de varias horas de pie. También es importante prestar atención al interior del zapato: las costuras bien rígidas, sobre todo en la zona del talón, los laterales o el empeine, pueden terminar provocando ampollas y molestias. Por eso, cuanto más suave y flexible sea el interior, mejor. Además, los materiales flexibles acompañan el movimiento natural del pie y permiten caminar y bailar con mayor comodidad.

Diseño: Sveti Stefan

Otro detalle que puede marcar la diferencia es la plantilla. Una plantilla acolchada y con cierta capacidad de amortiguación puede hacer que el cambio de zapatos se sienta casi como un pequeño suspiro de alivio después de horas de celebración. También conviene buscar una suela antideslizante, especialmente si habrá que caminar por diferentes superficies, y un buen sistema de sujeción en el talón. Que el pie permanezca en su sitio resulta fundamental para poder bailar, caminar y moverse con seguridad. En este sentido, las bailarinas con correa o tira sobre el empeine o algún elemento de ajuste pueden ser especialmente interesantes para las novias que necesitan un extra de estabilidad.

Y hay otro aspecto que a veces pasa desapercibido, la altura. No todas las novias acostumbradas a dejar los tacones a un lado se sienten cómodas con un zapato completamente plano. En estos casos, unos pocos centímetros pueden ofrecer esa pequeña elevación a la que están habituadas sin renunciar a la comodidad. Las mujeres que sí acostumbran a llevar tacones, quizás prefieran un modelo con cierta altura para no notar un cambio demasiado brusco. La clave está en escoger una altura que resulte natural para cada pie y que permita pasar muchas horas sobre él sin pensar constantemente en el calzado.

Y por último, ¿llevarás tus zapatos con medias o con el pie al descubierto? Las medias pueden modificar el ajuste. Y es importante recordar que el pie no permanece exactamente igual durante todo el día. Con el paso de las horas suele aumentar su volumen, los pies se hinchan y eso se nota en el zapato, sobre todo en las celebraciones largas o en épocas de calor. Por eso, lo ideal es probar los zapatos en unas condiciones lo más parecidas posibles a las de la boda y comprobar que no quedan excesivamente justos.

Los zapatos planos ya no son solo una opción reservada para el día a día. Su comodidad y, sobre todo, la variedad de diseños que existen hoy han conseguido que se cuelen también en las celebraciones más especiales. En las bodas, las bailarinas, las sandalias o las alpargatas se convierten en alternativas llenas de estilo, ideales para novias que quieren caminar sin molestias y bailar hasta el último minuto.



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La boda de Claudia y Blas, energía azul en Sitges

agosto 12, 2026 0 Comments

Lo que empezó como un encuentro casual, se convirtió en una bonita historia de amor que culminó con su boda el 12 de septiembre de 2025

Claudia y Blas se conocieron en Sitges hace nueve años, gracias a un amigo en común que tuvo el buen ojo de presentarlos. ¡Fue un auténtico flechazo! Lo que empezó casi por casualidad terminó convirtiéndose, con el paso del tiempo, en la historia de amor que hoy recordamos.

Fotografía: Ochomilímetros

Claudia y Blas: los novios

  • El vestido de novia

Claudia confió en la diseñadora Marta Martí para el vestido más especial de su vida.

Fotografía: Ochomilímetros

“Cuando me lo probé me emocioné y supe que tenía que ser ese. Quería que fuera fluido, elegante, cómodo y con un toque especial, que le dieron los volantes de la falda”.

Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros
  • Las joyas

Acompañó su vestido con una pulsera de perlas de su madre. Pendientes de CREU, la marca de joyas de Alba, amiga de la novia.

Fotografía: Ochomilímetros

“Llevarla puesta fue una forma especial de tenerla cerca”. Por último, un anillo de cristal que le regaló su mejor amigo Jon, que no pudo estar en la boda, y lo diseñó junto a Petite A Studio.

Fotografía: Ochomilímetros
  • El maquillaje

Nuestra novia vivió sus preparativos junto a su familia, consiguiendo recuerdos tan bonitos como este.

Fotografía: Ochomilímetros

Del maquillaje se encargó Soraya Moujehad, que supo perfectamente lo que buscaba la novia: algo natural, luminoso y que aguantara el día entero.

Fotografía: Ochomilímetros
  • Las flores

Las flores fueron uno de los elementos clave de la celebración y estuvieron en manos de Loving the Flowers, una elección que no pudo ser más acertada.

Fotografía: Ochomilímetros

Los novios querían una propuesta fluida, imperfecta y natural, que además dialogara con el azul, presente en distintos puntos de la boda.

Fotografía: Ochomilímetros

“Libia nos acompañó durante todo el proceso: nos propuso ideas que nos encantaron y nos asesoró en cada decisión”. El resultado fue exactamente el que imaginaban nuestros novios: natural, cuidado y con ese punto de espontaneidad que buscaban.

Y es que, en Loving the Flowers crean decoraciones únicas, combinando creatividad, sensibilidad estética y mucha dedicación. Su trabajo va más allá de las flores. Transforman espacios, emocionan, acompañan y diseñan atmósferas y recuerdos que perduran mucho después de que la celebración termine. Y eso mismo es lo que consiguieron en la boda de Claudia y Blas.

  • El novio

Blas, al igual que la novia, iba guapísimo con un traje de Señor y los zapatos de Lottusse. “Elegante de pies a cabeza”, nos dice la novia.

Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros
  • La madrina y la madre de la novia

La madre de Blas lució un precioso vestido gris de Carolina Herrera.

Fotografía: Ochomilímetros

La madre de la novia apostó por el verde, un vestido de Ze García que le sentaba de maravilla.

Fotografía: Ochomilímetros

Ceremonia y celebración

Tanto la ceremonia como la celebración se llevó a cabo en el Hotel Boutique de la Canya de Cal Blay, un espacio que enamoró a nuestra pareja desde la primera visita y que sirvió de marco perfecto para la ceremonia y el banquete.

Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros

El banquete fue todo una delicia.

Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros
  • Momentos a destacar y detalles para los invitados

Nuestros novios quisieron cuidar la experiencia de los invitados y pusieron mucho cariño en cada momento clave para que así lo sintieran ellos. Al entrar al banquete se encontraron una sala a oscuras bañada en luz azul y una canción de ópera sonando a todo volumen: una entrada que no dejó indiferente a nadie.

Fotografía: Ochomilímetros

En sus sitios los esperaban camiseras con el logo de la boda en color azul, ese color que tanto representa a esta pareja y que está presente en su día a día.

Fotografía: Ochomilímetros

“Nosotros hicimos nuestra entrada al ritmo de un remix de tecno de ‘Non, je ne regrette rien’ y, acto seguido, los camareros desfilaron con botellas de tequila Don Julio al son de una canción mexicana. Durante la fiesta, repartimos gafas de sol estilo tecno entre los invitados.

Fotografía: Ochomilímetros

El baile nupcial fue una salsa porque los dos llevamos años bailándola y queríamos que ese momento fuera nuestro de verdad.

Fotografía: Ochomilímetros

Y, cuando los invitados se marcharon de Font de la Canya, se encontraron una gran pancarta con el mensaje ‘Gracias por bailar con nosotros’ y los nombres de todos ellos. Queríamos que se fueran con una gran sonrisa y con la sensación de que habían sido protagonistas”.

Fotografía: Ochomilímetros

Además de estos regalitos, en la celebración no podía faltar la San Blas Kombucha, que produce el novio junto a su familia, ni la cerveza Brutus, de Jordi, un amigo de la pareja.

  • Las invitaciones y la papelería nupcial

“Como nos llamamos Blas y Claudia, siempre decimos que nuestra casa es Can Blau, y tenemos detalles azules por todos los rincones. Al pensar en la papelería y los detalles de la boda, queríamos algo que nos representara: una identidad visual marcada, con consistencia, donde todo respirara igual.

Fotografía: Ochomilímetros

Nuestro amigo Erques Torres, director de arte, nos diseñó las invitaciones y toda la papelería. También él diseñó las camisetas de la marca NWHR con la misma identidad gráfica. Y como Blas pinta, hizo unos cuadros para el pasillo de entrada a la finca, también azules, claro. Todo sumaba”.

  • El momento más emotivo

La entrada de la novia, fue toda una sorpresa para Blas y para todos los invitados.

Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros

Desde pequeña, Claudia monta a caballo, se lo inculcó su padre, que lleva años haciéndolo desde muy joven. Nuestra novia siempre había imaginado una entrada así para su boda, y poder hacerlo fue increíble. “Me hizo especial ilusión que los cabellos fueran de la hípica de mi tía Sira, la Fundació la Granja”

Fotografía: Ochomilímetros

¡Una auténtica princesa!

Fotografía: Ochomilímetros
  • El fotógrafo

De las fotos se encargó el equipo de Ochomilímetros. “Queríamos imágenes naturales, con movimiento, que plasmaran momentos fugaces. Carla, de Ochomilímetros también nos acompañó en la preboda y el resultado fue precioso. Tener estas fotos es un regalo para toda la vida”.

Fotografía: Ochomilímetros
  • Luna de miel

Claudia y Blas viajaron a Nueva Zelanda y estuvieron diez días recorriendo las dos islas en furgoneta.

Fotografía: Ochomilímetros

“La naturaleza nos dejó sin palabras: los paisajes eran tan increíbles que las rutas se alargaban porque teníamos que parar constantemente a contemplar la belleza. Después volamos a la Polinesia Francesa y pasamos ocho días entre Bora Bora y Moorea. El mar más bonito que hemos visto nos brindó la oportunidad de bañarnos con ballenas jorobadas y bucear entre tiburones, tortugas, mantas raya y peces de colores”.



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Capitán de mesa en una boda: que es, funciones e ideas

agosto 12, 2026 0 Comments

Hay mesas que no necesitan ningún empujoncito para convertirse en el alma de la fiesta. Y luego están esas otras en las que media mesa se conoce de toda la vida, la otra mitad se está viendo las caras por primera vez y, durante los primeros veinte minutos, nadie sabe muy bien si hablar del tiempo o del menú.

Para esos casos —y para darle un pequeño giro a la dinámica del banquete— aparece una figura cada vez más popular: el capitán o capitana de mesa.

No, no hace falta que lleve uniforme, silbato ni una autoridad especial. Su misión es mucho más sencilla: ayudar a dinamizar su mesa, proponer alguna actividad y servir de pequeño enlace con la organización cuando sea necesario. Una idea que puede funcionar especialmente bien en bodas con grupos de invitados muy diferentes entre sí.

Eso sí: hay una línea muy fina entre animar y convertir a alguien en responsable oficial de la diversión. Y ahí está la clave para que esta tendencia funcione.

Qué es un capitán de mesa en una boda

El capitán de mesa es un invitado elegido por los novios para dinamizar y coordinar pequeñas acciones entre las personas sentadas en su mesa.

Puede encargarse de explicar un juego, animar un brindis, recordar una dinámica o ayudar a que nadie se quede fuera de una actividad. No sustituye al wedding planner, al DJ ni al maestro de ceremonias: simplemente tiene un pequeño papel dentro de su mesa.

ten en cuenta si a tu pareja le gusta la intimidad o compartir el momento con amigos y familiares
Fotografía: Freepik

La idea funciona especialmente bien cuando hay invitados que no se conocen entre sí o cuando quieres que el banquete tenga un punto más participativo sin convertirlo en una sucesión de juegos.

Y una cosa importante: ser capitán no debería significar estar trabajando durante tu propia boda. La gracia está precisamente en que sus misiones sean puntuales, fáciles y compatibles con disfrutar del menú, las conversaciones y la fiesta.

Cuáles son las funciones de un capitán de mesa

Dar la bienvenida a los invitados

Puede ser la primera persona encargada de romper el hielo. Un saludo, una presentación rápida o incluso una pequeña frase divertida pueden conseguir que los invitados empiecen a interactuar sin ese momento inicial de «¿tú de parte de quién eres?».

Explicar las dinámicas de la mesa

Si has preparado tarjetas con retos, un bingo musical o alguna actividad, el capitán puede explicar brevemente cómo funciona. Lo ideal es que no tenga que improvisar: déjale las instrucciones claras y, si es posible, por escrito.

Elegir entre tantos regalos de boda para recién casados puede parecer una misión imposible, pero en realidad todo depende de observar bien a la pareja
Fotografía: Patricia Martín

Coordinar fotografías y vídeos

¿Una foto de toda la mesa? ¿Un vídeo para los novios? ¿Una fotografía siguiendo un reto concreto? El capitán puede recordar estas pequeñas misiones y conseguir que nadie se despiste cuando llegue el momento.

elegir vestidos para ir a una boda de tarde noche no siempre es fácil, por eso sigue nuestros consejos
Bodegas Francisco Gómez. Fotografía: Estil i Art

Animar los brindis y los bailes

No se trata de obligar a nadie a levantarse a bailar. El papel del capitán puede limitarse a dar el primer paso, proponer un brindis o avisar de que ha llegado el momento de una dinámica. A veces, basta con que una persona se lance para que el resto se anime.

Brindis de boda destino en la Costa Blanca
Wedding Planner: María Monllor / Fotógrafía: Moonveil Memories

Servir de enlace con la organización

Esta función puede ser especialmente útil. Si hay una actividad que afecta a toda la mesa, el capitán puede recibir la información del wedding planner o del maestro de ceremonias y trasladarla al resto de invitados. Así no tienes a cinco personas preguntando a los novios qué toca ahora.

Cómo elegir al capitán o capitana de cada mesa

Aquí conviene pensar más allá de quién es «el más fiestero» del grupo. El candidato ideal es una persona sociable, resolutiva y con ganas de participar, pero también alguien que se sienta cómodo con el papel. No hace falta que sea el alma de todas las fiestas: una persona tranquila que sabe organizar y comunicarse puede ser incluso mejor capitana.

el color rojo es un clásico entre los vestidos para ir a una boda de tarde noche
Fotografía: Abel Gil

También puedes escoger a alguien que conozca bien al resto de la mesa y pueda hacer de puente entre grupos diferentes. Y, por supuesto, no tienes por qué elegir un capitán por mesa. Algunas pueden funcionar estupendamente sin ninguno. La idea es sumar, no complicar.

Ideas de misiones para capitanes de mesa

Aquí es donde puedes sacar tu lado más creativo. La recomendación: pocas misiones, bien pensadas y nada que obligue a nadie a hacer el ridículo.

Misiones sencillas y discretas

  • Conseguir una foto de toda la mesa con los novios.
  • Descubrir cómo se conocieron dos personas de la mesa.
  • Inventar un brindis de tres frases.
  • Encontrar a alguien que comparta una afición con otro invitado.
  • Escribir un consejo para los recién casados.
  • Conseguir que todos los invitados de la mesa firmen una tarjeta.

Son pequeñas acciones que ayudan a conversar sin convertir el banquete en un concurso.

No olvides terminar el discurso con un buen brindis si vas a darlo al final del banquete. 
Fotografía: Dibujando con Luz

Misiones para mesas más animadas

Si tu grupo necesita poco para lanzarse, puedes subir un poco el nivel:

  • Crear un grito de guerra para la mesa.
  • Inventar un nombre y un lema.
  • Hacer una coreografía de diez segundos.
  • Elegir una canción que represente al grupo.
  • Conseguir que toda la mesa baile durante una canción concreta.
  • Hacer un brindis temático.

La regla de oro: divertido sí; obligatorio, no.

puede ocurrir que unos amigos o familiares celebren su aniversario y quieras dedicarle una felicitación de aniversario de bodas.
Fotografía: La Kuriosa Fotografía

Retos con fotografías y vídeos

Las cámaras son aliadas estupendas para este tipo de dinámicas. Puedes proponer que cada mesa consiga una foto imitando una pose de los novios, haga un vídeo felicitándolos o capture un momento espontáneo de la celebración.

También puedes crear un listado de «fotos que queremos conseguir»: alguien bailando con su abuela, tres generaciones juntas, el beso de los novios, la mesa al completo…

Juegos entre mesas

Si quieres que la competición sea parte de la gracia, cada capitán puede recibir una misión y conseguir puntos para su mesa. Puede haber premios simbólicos: elegir la siguiente canción, llevarse un pequeño detalle o conseguir el honor de inaugurar la pista de baile. Nada demasiado serio. El objetivo es generar conversación, no celebrar unas olimpiadas.

Fotografía: Ochoveinticuatro

Misiones que no implican beber alcohol

Importantísimo si quieres que la dinámica sea inclusiva. Puedes crear retos fotográficos, preguntas sobre los novios, juegos musicales, búsquedas de invitados, desafíos de baile o pequeñas pruebas de memoria. La diversión no debería depender de beber, y además así podrán participar cómodamente quienes no consumen alcohol, quienes conducen, quienes están embarazados o simplemente quienes no quieren hacerlo.

Quizás este sea uno de los momentos más emotivos de una boda. Un amigo íntimo de la pareja o un hermano o hermana de uno de los novios puede dedicar unas palabras a los recién casados muy emotivas.
Fotografía: @lahuella.quedejas

Cómo comunicarle que será capitán de mesa

Aquí no hay demasiada discusión: el capitán de mesa debe conocer su papel antes de la boda y poder aceptarlo o rechazarlo con libertad. Una sorpresa puede resultar divertida para la pareja, pero incómoda para un invitado tímido, cansado o que simplemente desea disfrutar del evento sin asumir responsabilidades.

No hace falta un gran presupuesto para crear recuerdos memorables. De hecho, muchas de las mejores ideas de souvenirs para bodas nacen precisamente de la creatividad y del cuidado de los pequeños detalles.
Fotografía: Patricia Martín

Conviene explicarle qué tendrá que hacer, en qué momento y durante cuánto tiempo. Cuanto más sencilla y limitada sea la misión, más probable será que la experiencia resulte positiva.

Puedes preparar una pequeña tarjeta o incluso un mensaje personalizado con toda la información. Y si la respuesta es «prefiero no hacerlo», no pasa nada. Busca a otra persona.

Ventajas e inconvenientes de esta tendencia

La figura del capitán puede ser un recurso fantástico, pero no es universal. Entre sus ventajas, favorece la interacción, ayuda a romper el hielo y facilita que los invitados participen en determinadas actividades. También puede generar fotografías y recuerdos divertidos y mejorar el ambiente de mesas en las que hay personas que no se conocen.

¿La parte menos buena? Puede imponer una responsabilidad no solicitada, obligar a algunas personas a exponerse o hacer que la diversión empiece a sentirse como una tarea. Si las misiones están mal planteadas, incluso pueden infantilizar el banquete o interferir en las conversaciones y el servicio.

Y hay otro punto especialmente delicado: vincular las funciones del capitán al consumo de alcohol. Si para «cumplir» su papel tiene que beber, brindar constantemente o conseguir que los demás beban, la dinámica deja de ser inclusiva.

Por qué los capitanes de mesa generan polémica

Como casi todo en una boda que propone involucrar a los invitados, esta tendencia tiene defensores y detractores.

Argumentos a favor

  • Favorecen la interacción.
  • Ayudan a romper el hielo.
  • Facilitan la participación.
  • Generan fotografías y recuerdos.
  • Pueden mejorar el ambiente de mesas con invitados que no se conocen.

Argumentos en contra

  • Pueden imponer una responsabilidad no solicitada.
  • Obligan a algunas personas a exponerse.
  • Pueden convertir la diversión en una tarea.
  • Corren el riesgo de infantilizar el banquete.
  • Pueden resultar incómodos si se vinculan al consumo de alcohol.
  • Pueden interferir en las conversaciones o en el servicio.
Novios y amigos cóctel de boda
Bodegas Francisco Gómez. Fotografía: Estil i Art

¿Nuestra postura? Sí al capitán de mesa, pero con sentido común. Si el papel se entiende como una pequeña ayuda para dinamizar y no como un puesto de trabajo improvisado, puede ser una idea estupenda.

Cuándo no conviene incluir esta figura

Hay bodas que no necesitan capitanes. Si tus mesas son pequeñas, los invitados se conocen bien y la celebración tiene un ambiente íntimo y relajado, quizá añadir misiones sea innecesario. Tampoco es la mejor opción si sabes que tus invitados son especialmente tímidos o si el espacio y el ritmo del banquete no dejan margen para actividades.

una cena con familiares y amigos es una de las mejores maneras si os preguntáis cómo anunciar que nos casamos
Fotografía: Ochoveinticuatro

Y, por supuesto, si para ti la idea de que tus invitados tengan «tareas» durante la boda te produce más estrés que ilusión, puedes descartarla sin remordimientos. Tu boda no necesita seguir todas las tendencias para ser memorable.

Alternativas al capitán de mesa

La buena noticia es que puedes conseguir el mismo efecto sin designar a una persona responsable en cada mesa.

Una opción sencilla es dejar una tarjeta de retos en cada mesa sin responsable, para que los invitados decidan si quieren participar. También puedes utilizar códigos QR con instrucciones, encargar la animación al DJ o al maestro de ceremonias o coordinar los juegos directamente con tu wedding planner.

Otras ideas que funcionan especialmente bien:

  • Organizar un bingo musical.
  • Colocar cámaras desechables o instantáneas en las mesas.
  • Preparar un álbum compartido para que los invitados suban sus fotografías.

 

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Al final, se trata de encontrar el equilibrio entre una boda con momentos que inviten a participar y una boda en la que nadie sienta que tiene que entretenerse de una determinada manera.

Amigos del novio
Fotografía: Doblexposición

Y quizá esa sea la verdadera clave del capitán de mesa: no necesitas al invitado que convierta la mesa en un espectáculo. Solo a alguien dispuesto a dar ese pequeño primer paso que hace que el resto se suelte, se conozca y empiece a disfrutar.

Porque si hay algo que queremos en una boda, además de unas fotos preciosas y una mesa espectacular, es que cuando llegue el momento de levantarse a bailar, nadie tenga que preguntar quién empieza.



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