Después del verano, la piel no necesita necesariamente más cosméticos sino menos productos y mejor escogidos. El minimalismo cosmético da paso a rutinas más personalizadas y más sencillas
A veces parece que, cuantos más productos nos ponemos en la cara, mejor estamos cuidando nuestra piel. Sérum, tónico, esencia, crema, contorno de ojos, mascarilla… y, de repente, nos encontramos frente al espejo con la música relajante de fondo, aplicándonos producto tras producto y sintiéndonos una auténtica influencer del skincare. Pero la realidad es mucho más sencilla: no necesitas echarte veinte cosas en la cara para tener una piel bonita y bien cuidada.

Después de verano, además, nuestra piel merece una pequeña puesta a punto. El sol, el calor, el cloro, la sal y los cambios en nuestra rutina pueden hacer que la piel se vea más apagada, seca o sensible. Y si, además, te casas este otoño, septiembre es el momento perfecto para volver a los básico y preparar la piel de cara al gran día. Porque para empezar la nueva temporada y llegar al altar con buena cara, no tienes que echarte un montón de productos sobre el rostro, sino saber bien qué necesitas y construir una buena rutina en base a las necesidades de tu piel.
Cómo cuidar tu piel después del verano
Septiembre es el mes perfecto para resetear nuestra vida: comenzamos nuevos proyectos, muchas empezamos de nuevo a estudiar, nos arriesgamos con un cambio de look, proponemos mejorar nuestros hábitos o prometemos seguir una rutina skincaretodas las noches. Y esta última, en muchas ocasiones, nos hace falta de verdad. Como hemos mencionado, la piel sufre mucho en verano, sobre todo por el sol, y es fundamental cuidarla tras las vacaciones. Aunque estamos seguras de que no habéis descuidado del todo vuestra rutina de piel, seguramente durante el verano se os haya escapado algún paso.

Una noche de fiesta en la que dio demasiada pereza desmaquillarse, algún en que se nos olvidó aplicar la protección solar o esas variaciones en las que la rutina de skincare pasó, inevitablemente, a un segundo plano. Nada grave, pero septiembre es el momento perfecto para poner la piel en orden de nuevo. Y más aún si en los próximos meses llega la boda. Seguramente tu piel necesite un extra de hidratación y luminosidad después de tanto sol. ¿Cómo hacerlo con pasos sencillos?
Hay tres pasos que son esenciales en el cuidado de nuestra cara. Es cierto que la rutina coreana tiene muchos más, pero no necesitamos muchos productos para tener una piel bonita y radiante.
1. Limpieza: el primer paso para una piel radiante es limpiarla correctamente para devolver su equilibrio. Aunque no nos maquillemos, la piel, aunque no lo parezca, se ensucia. La contaminación ambiental, por ejemplo, ensucia y daña la piel de forma profunda. Al mezclarse con la grasa natural y el maquillaje, se forma una capa invisible que obstruye los poros. Por eso, siempre debes utilizar una buena leche limpiadora para eliminar las impurezas. Y si tienes maquillaje, utiliza primero un buen desmaquillante o la doble limpieza con base oleosa, que te facilitará mucho a la hora de retirar los productos.

2. Hidratación: es importante también utilizar una crema hidratante en base a las propiedades de nuestra piel. Cuando la piel está bien limpia e hidratada responde mejor a los productos posteriores, por eso, estos dos pasos son siempre los más importantes. Una piel limpia e hidratada absorbe mejor los productos.
3. Personalización: no son los mismo los productos que pueda utilizar una mujer a partir de los 60, que los que pueda utilizar una piel con 25 años. Y tampoco tiene las mismas necesidades una piel seca que una grasa, sensible o con tendencia a las imperfecciones. Por eso, a la hora de construir una rutina, no se trata de copiar todos los productos que le funcionan a otra persona, sino saber qué necesita la nuestra. Eso sí, un producto que todas debemos utilizar durante todo el año es la protección solar.
Prioriza una recuperación progresiva
Después del verano, el primer paso no debería ser lanzarnos de lleno a los activos más intensos, sino recuperar el equilibrio de la piel poco a poco. Ingredientes como las ceramidas o el ácido hialurónico pueden ayudar a mantener una buena hidratación y a reforzar la barrera cutánea, especialmente si la piel se encuentra más seca o más tirante de lo habitual. Si, además, notas rojeces, irritación o una mayor sensibilidad, conviene darle un respiro evitando exfoliantes agresivos o retinoides. Lo mejor es confiar en un profesional para que haga una valoración de nuestra piel y nos aconseje para conseguir el mejor resultado de cara a la boda.
Ver esta publicación en Instagram
Escucha tu piel y escucha los consejos de profesionales para recuperar una rutina sencilla, constante y personalizada. No se trata de llenar tu cajón de productos ni de probar todos los que ves por las redes sociales, sino de encontrar aquellos que realmente funcionan para nuestras necesidades. Y si además tienes tu boda a la vista, recuerda que la piel bonita no se consigue de un día para otro. Empieza con tiempo, cuídala con mimo y, ante cualquier duda, ponte en manos de profesionales. Porque llegar a la boda con una piel sana, hidratada y luminosa es el primer paso para conseguir un maquillaje de 10.
from Lucia Se Casa https://ift.tt/Q9NlbAL
Fuente Lucia Se Casa https://ift.tt/Q9NlbAL
No hay comentarios:
Publicar un comentario