miércoles, 12 de agosto de 2026

La boda de Claudia y Blas, energía azul en Sitges

Lo que empezó como un encuentro casual, se convirtió en una bonita historia de amor que culminó con su boda el 12 de septiembre de 2025

Claudia y Blas se conocieron en Sitges hace nueve años, gracias a un amigo en común que tuvo el buen ojo de presentarlos. ¡Fue un auténtico flechazo! Lo que empezó casi por casualidad terminó convirtiéndose, con el paso del tiempo, en la historia de amor que hoy recordamos.

Fotografía: Ochomilímetros

Claudia y Blas: los novios

  • El vestido de novia

Claudia confió en la diseñadora Marta Martí para el vestido más especial de su vida.

Fotografía: Ochomilímetros

“Cuando me lo probé me emocioné y supe que tenía que ser ese. Quería que fuera fluido, elegante, cómodo y con un toque especial, que le dieron los volantes de la falda”.

Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros
  • Las joyas

Acompañó su vestido con una pulsera de perlas de su madre. Pendientes de CREU, la marca de joyas de Alba, amiga de la novia.

Fotografía: Ochomilímetros

“Llevarla puesta fue una forma especial de tenerla cerca”. Por último, un anillo de cristal que le regaló su mejor amigo Jon, que no pudo estar en la boda, y lo diseñó junto a Petite A Studio.

Fotografía: Ochomilímetros
  • El maquillaje

Nuestra novia vivió sus preparativos junto a su familia, consiguiendo recuerdos tan bonitos como este.

Fotografía: Ochomilímetros

Del maquillaje se encargó Soraya Moujehad, que supo perfectamente lo que buscaba la novia: algo natural, luminoso y que aguantara el día entero.

Fotografía: Ochomilímetros
  • Las flores

Las flores fueron uno de los elementos clave de la celebración y estuvieron en manos de Loving the Flowers, una elección que no pudo ser más acertada.

Fotografía: Ochomilímetros

Los novios querían una propuesta fluida, imperfecta y natural, que además dialogara con el azul, presente en distintos puntos de la boda.

Fotografía: Ochomilímetros

“Libia nos acompañó durante todo el proceso: nos propuso ideas que nos encantaron y nos asesoró en cada decisión”. El resultado fue exactamente el que imaginaban nuestros novios: natural, cuidado y con ese punto de espontaneidad que buscaban.

Y es que, en Loving the Flowers crean decoraciones únicas, combinando creatividad, sensibilidad estética y mucha dedicación. Su trabajo va más allá de las flores. Transforman espacios, emocionan, acompañan y diseñan atmósferas y recuerdos que perduran mucho después de que la celebración termine. Y eso mismo es lo que consiguieron en la boda de Claudia y Blas.

  • El novio

Blas, al igual que la novia, iba guapísimo con un traje de Señor y los zapatos de Lottusse. “Elegante de pies a cabeza”, nos dice la novia.

Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros
  • La madrina y la madre de la novia

La madre de Blas lució un precioso vestido gris de Carolina Herrera.

Fotografía: Ochomilímetros

La madre de la novia apostó por el verde, un vestido de Ze García que le sentaba de maravilla.

Fotografía: Ochomilímetros

Ceremonia y celebración

Tanto la ceremonia como la celebración se llevó a cabo en el Hotel Boutique de la Canya de Cal Blay, un espacio que enamoró a nuestra pareja desde la primera visita y que sirvió de marco perfecto para la ceremonia y el banquete.

Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros

El banquete fue todo una delicia.

Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros
  • Momentos a destacar y detalles para los invitados

Nuestros novios quisieron cuidar la experiencia de los invitados y pusieron mucho cariño en cada momento clave para que así lo sintieran ellos. Al entrar al banquete se encontraron una sala a oscuras bañada en luz azul y una canción de ópera sonando a todo volumen: una entrada que no dejó indiferente a nadie.

Fotografía: Ochomilímetros

En sus sitios los esperaban camiseras con el logo de la boda en color azul, ese color que tanto representa a esta pareja y que está presente en su día a día.

Fotografía: Ochomilímetros

“Nosotros hicimos nuestra entrada al ritmo de un remix de tecno de ‘Non, je ne regrette rien’ y, acto seguido, los camareros desfilaron con botellas de tequila Don Julio al son de una canción mexicana. Durante la fiesta, repartimos gafas de sol estilo tecno entre los invitados.

Fotografía: Ochomilímetros

El baile nupcial fue una salsa porque los dos llevamos años bailándola y queríamos que ese momento fuera nuestro de verdad.

Fotografía: Ochomilímetros

Y, cuando los invitados se marcharon de Font de la Canya, se encontraron una gran pancarta con el mensaje ‘Gracias por bailar con nosotros’ y los nombres de todos ellos. Queríamos que se fueran con una gran sonrisa y con la sensación de que habían sido protagonistas”.

Fotografía: Ochomilímetros

Además de estos regalitos, en la celebración no podía faltar la San Blas Kombucha, que produce el novio junto a su familia, ni la cerveza Brutus, de Jordi, un amigo de la pareja.

  • Las invitaciones y la papelería nupcial

“Como nos llamamos Blas y Claudia, siempre decimos que nuestra casa es Can Blau, y tenemos detalles azules por todos los rincones. Al pensar en la papelería y los detalles de la boda, queríamos algo que nos representara: una identidad visual marcada, con consistencia, donde todo respirara igual.

Fotografía: Ochomilímetros

Nuestro amigo Erques Torres, director de arte, nos diseñó las invitaciones y toda la papelería. También él diseñó las camisetas de la marca NWHR con la misma identidad gráfica. Y como Blas pinta, hizo unos cuadros para el pasillo de entrada a la finca, también azules, claro. Todo sumaba”.

  • El momento más emotivo

La entrada de la novia, fue toda una sorpresa para Blas y para todos los invitados.

Fotografía: Ochomilímetros
Fotografía: Ochomilímetros

Desde pequeña, Claudia monta a caballo, se lo inculcó su padre, que lleva años haciéndolo desde muy joven. Nuestra novia siempre había imaginado una entrada así para su boda, y poder hacerlo fue increíble. “Me hizo especial ilusión que los cabellos fueran de la hípica de mi tía Sira, la Fundació la Granja”

Fotografía: Ochomilímetros

¡Una auténtica princesa!

Fotografía: Ochomilímetros
  • El fotógrafo

De las fotos se encargó el equipo de Ochomilímetros. “Queríamos imágenes naturales, con movimiento, que plasmaran momentos fugaces. Carla, de Ochomilímetros también nos acompañó en la preboda y el resultado fue precioso. Tener estas fotos es un regalo para toda la vida”.

Fotografía: Ochomilímetros
  • Luna de miel

Claudia y Blas viajaron a Nueva Zelanda y estuvieron diez días recorriendo las dos islas en furgoneta.

Fotografía: Ochomilímetros

“La naturaleza nos dejó sin palabras: los paisajes eran tan increíbles que las rutas se alargaban porque teníamos que parar constantemente a contemplar la belleza. Después volamos a la Polinesia Francesa y pasamos ocho días entre Bora Bora y Moorea. El mar más bonito que hemos visto nos brindó la oportunidad de bañarnos con ballenas jorobadas y bucear entre tiburones, tortugas, mantas raya y peces de colores”.



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