Si tú y tu pareja sois amantes del mar y queréis organizar una boda original, diferente y única, atentos a nuestros consejos para celebrar una boda marinera
Los futuros novios buscan originalidad y personalización en su gran día. La creatividad es algo que valoran mucho los invitados y no es de extrañar que las bodas se hayan convertido en toda una revolución. El protocolo y las tradiciones se siguen manteniendo en muchas de ellas pero cada vez son más las parejas que buscan hacer algo diferente e inusual para que su gran día sea recordado por todos en el tiempo. La imaginación y los gustos de los novios priman y si vosotros sois una de esas parejas que quieren huir de los clásico y lo tradicional, habéis llegado al lugar correcto.
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El escenario perfecto: cuando el mar se convierte en protagonista
Hay pocas cosas más bonitas que dar el “sí, quiero” frente al mar. Una cala escondida, una playa tranquila, un hotel con vistas al Mediterráneo, un acantilado o incluso un barco pueden convertirse en el escenario perfecto para vuestro gran día.
La primavera y el verano son, por supuesto, los meses estrella para este tipo de celebraciones. Pero más allá de elegir una fecha con buen tiempo, lo importante es encontrar un espacio que respire esa esencia marinera que buscáis.

Una boda junto al mar permite jugar con el paisaje y convertirlo en parte de la decoración. Y si además podéis celebrar una boda en la playa, tendréis un escenario natural difícil de superar: arena bajo los pies, el horizonte como telón de fondo y una puesta de sol que hará que vuestras fotografías sean absolutamente inolvidables.
¿Soñáis con algo todavía más íntimo? Una celebración a bordo de un barco puede ser una alternativa maravillosa para una pareja que quiera sorprender a sus invitados y disfrutar de una boda diferente.
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Eso sí, si vais a celebrar la ceremonia en una playa pública, informaos con suficiente antelación sobre los permisos necesarios. Otra opción muy práctica es elegir un hotel o espacio privado con acceso al mar, ya que muchos cuentan con experiencia en la organización de bodas y pueden ayudaros con toda la parte logística.
¿Y si vivís lejos de la costa? No hay drama. Un lago, una finca con piscina o cualquier espacio donde el agua tenga protagonismo también puede funcionar. Incluso podéis incorporar arena y celebrar el romántico ritual de la arena para reforzar ese vínculo con el mar.
Invitaciones que adelantan el viaje
Las invitaciones son mucho más que una forma de comunicar la fecha y el lugar de la boda. Son el primer contacto de vuestros invitados con el universo que habéis creado y, por eso, tienen que contar algo de vuestra historia.
En una boda marinera podéis apostar por ilustraciones de conchas, estrellas de mar, olas, mapas, brújulas o pequeños detalles náuticos. Pero no hace falta incluir todos los símbolos marineros de golpe. Un diseño minimalista en azul y blanco puede resultar mucho más elegante.
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Las invitaciones de boda marineras son perfectas para empezar a crear expectación. Podéis utilizar papeles con textura, sobres en tonos arena, tipografías delicadas o incluso pequeños detalles que recuerden a una carta náutica.
Y un consejo: aprovechad las invitaciones para comunicar el dress code. Si la celebración va a tener lugar frente al mar, vuestros invitados agradecerán saber de antemano si buscáis un estilo ibicenco, relajado o más sofisticado.
La decoración: una boda marinera, pero con mucho estilo
Aquí empieza la parte más divertida. La decoración boda marinera ofrece infinitas posibilidades, pero nuestra recomendación es clara: menos es más.
No necesitáis llenar cada rincón de anclas, timones y redes de pesca para que vuestra boda tenga personalidad. De hecho, los detalles más sutiles suelen ser los que consiguen un resultado más elegante.

Pensad en materiales y elementos que recuerden al mar: madera, lino, cuerda, cristal, conchas, arena, cerámica artesanal o pequeños detalles de inspiración náutica. Las redes de nudos pueden utilizarse para decorar una pared o crear un original photocall, mientras que las botellas de cristal pueden convertirse en pequeños mensajes para los invitados.
También podéis crear un seating plan inspirado en una carta náutica, utilizar nombres de playas o islas para identificar las mesas o colocar una brújula como elemento central. El resultado será mucho más personal si cada detalle tiene un motivo.
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Si buscáis ideas para una boda marinera, empezad por una pregunta sencilla: ¿qué significa el mar para vosotros? A partir de ahí será mucho más fácil decidir qué elementos tienen sentido y cuáles sobran.
Azul, blanco, arena… y mucho más
Elegir los tonos adecuados es fundamental para conseguir una decoración equilibrada. Los clásicos nunca fallan: azul y blanco son los grandes protagonistas de cualquier celebración de inspiración marinera.
Sin embargo, hay vida más allá del azul navy. Los tonos arena, beige, blanco roto, azul cielo o verde agua aportan un aire mediterráneo mucho más delicado. Y si queréis elevar el resultado, añadid pequeños toques dorados.
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Entre los colores para una boda marinera, nuestra combinación favorita es azul profundo, blanco roto y arena, con pinceladas de dorado. Es sofisticada, luminosa y funciona especialmente bien en celebraciones al aire libre.
También podéis apostar por una paleta inspirada en los atardeceres junto al mar: terracota, rosa empolvado, arena y azul grisáceo. Una alternativa menos evidente y absolutamente preciosa.
Mesas que parecen sacadas de la costa
La mesa es uno de los lugares donde más fácilmente podéis introducir la temática. Manteles de lino, vajillas artesanales, cristalería transparente y servilletas en tonos naturales crearán una base perfecta.
Para los centros de mesa para boda marinera, podéis combinar flores blancas y silvestres con pequeñas conchas, piedras, coral decorativo o recipientes de cristal. Otra idea muy especial es utilizar botellas con mensajes personalizados para cada mesa.
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¿Queréis algo más sofisticado? Sustituid los elementos náuticos más evidentes por flores blancas, velas y pequeños detalles dorados. El resultado tendrá ese aire marinero sin perder un ápice de elegancia.
Y para el seating plan, una carta náutica puede ser el punto de partida perfecto. Cada mesa puede representar una isla, una playa que os guste o un lugar especial de vuestra historia.
Una novia con espíritu mediterráneo
Una boda temática marinera no significa que tengas que convertirte en la capitana de un barco. Olvídate del disfraz y apuesta por pequeños guiños. Los vestidos fluidos, ligeros y de inspiración boho funcionan especialmente bien en este tipo de celebraciones. Encajes, transparencias, bordados, macramé, tejidos vaporosos y siluetas con movimiento encajan a la perfección con el ambiente.

Los vestidos de corte sirena también se suelen elegir para este tipo de bodas. Diseños con detalles de volantes como este, de Navdra, que evoca las olas del mar.

En cuanto al calzado, piensa en el terreno. Si vas a caminar sobre arena, unos tacones altísimos probablemente no sean tus mejores aliados. Unas sandalias planas, unas alpargatas o unas cuñas bonitas pueden ser mucho más prácticas y, además, aportar ese toque mediterráneo que buscamos.

Para el novio, el lino es prácticamente un imprescindible. Un traje en blanco roto, beige o azul claro puede funcionar de maravilla, especialmente en una celebración de día.

Los detalles que harán que tus invitados recuerden vuestra boda marinera
Los pequeños detalles son los que consiguen que una boda pase de ser bonita a ser realmente vuestra.
Entre las ideas para una boda marinera que más nos gustan están los regalos inspirados en el verano: abanicos, pai-pais, alpargatas, bolsas de tela, pareos o pequeñas botellas de cristal con un mensaje personalizado.
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También podéis apostar por detalles comestibles. Galletas con forma de estrella de mar, pequeños botes de sal, chocolates personalizados o productos locales serán un recuerdo delicioso y muy fácil de disfrutar.
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¿Una opción más emocional? Preparad una nota diferente para cada invitado o para cada mesa y escondedla dentro de una pequeña botella. Puede ser una frase, un agradecimiento o incluso un recuerdo que compartáis con esas personas. Y si vuestra celebración tiene un punto más bohemio, las pulseras de cuero, conchas o piedras naturales pueden convertirse en el detalle perfecto.
Una boda marinera que hable de vosotros
Lo más bonito de una boda temática es que no tiene por qué parecer sacada de un catálogo. Al contrario: cuanto más vuestra sea, mejor. Podéis inspiraros en ese verano en el que os conocisteis, en vuestra playa favorita, en un viaje inolvidable o simplemente en vuestra pasión compartida por el mar. Porque una boda marinera no consiste en llenar el espacio de conchas y anclas. Consiste en crear una atmósfera que invite a relajarse, disfrutar y celebrar.
Así que sí: podéis tener arena, flores, lino, velas, azul mediterráneo y el sonido de las olas de fondo. Pero, sobre todo, podéis tener una boda que se sienta como vosotros. Y si el mar ha formado parte de vuestra historia desde el principio, quizá haya llegado el momento de dejar que también sea testigo de vuestro “sí, quiero”.
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Fuente Lucia Se Casa https://ift.tt/QMSi7s5
(@lasbodasdelmaritimo)
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