El día que el fuego amenazó una boda en la finca de los hermanos Sandoval
Hay imágenes que parecen sacadas de una película. Un cielo teñido de naranja, el humo dibujando el horizonte y una novia intentando llegar a tiempo al día más importante de su vida mientras las carreteras permanecen colapsadas.
Pero esta historia no pertenece a la ficción. Ocurrió el pasado viernes en El Jaral de la Mira, la espectacular finca que los hermanos Sandoval regentan en San Lorenzo de El Escorial y que estuvo a escasos kilómetros del devastador incendio que ha asolado la Sierra Oeste de Madrid.
Mientras una pareja se disponía a darse el “sí, quiero”, Juan Diego Sandoval vivía una de las jornadas más difíciles desde que comenzó este proyecto familiar hace casi una década. Lo que debía ser una celebración inolvidable estuvo marcada por la incertidumbre, el miedo y la amenaza de perder en apenas unas horas el trabajo de nueve años dedicados a la tierra.
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Un “sí, quiero” bajo un cielo naranja
“A las 17:00, la A-6 estaba colapsada, con todos los coches parados y el cielo rojo, lleno de humo. Parecía el apocalipsis”. Así recuerda Juan Diego Sandoval el trayecto hacia la finca cuando el incendio comenzaba a desbordarse. A las seis de la tarde estaba prevista la ceremonia, pero la novia, que se desplazaba desde El Escorial, llegó con más de una hora de retraso debido al colapso circulatorio provocado por el fuego. El paisaje que la esperaba era tan bello como inquietante.
“El cielo estaba de una belleza absoluta, de color naranja, pero estábamos muertos de miedo”, recuerda el empresario. La imagen era tan sobrecogedora como difícil de olvidar: cientos de invitados celebrando el amor mientras las llamas amenazaban uno de los proyectos más personales y ambiciosos de la familia Sandoval.
Horas de angustia pendientes del fuego
Durante toda la celebración, la incertidumbre fue absoluta. El camping de El Escorial, situado a apenas un kilómetro de la finca, había sido evacuado y la situación en las carreteras empeoraba por momentos. “Aguantamos mientras se desarrollaba el evento, pero fue muy duro. No sabía dónde meterme”, explica Juan Diego, que permaneció en contacto permanente con las autoridades para seguir la evolución del incendio.
La preocupación no era únicamente por el futuro de la finca. Más de un centenar de personas se encontraban disfrutando del enlace y una posible evacuación habría resultado especialmente complicada en medio del colapso circulatorio que vivía la zona.
“La situación era para llorar”, confiesa sobre aquellas largas horas en las que no dejó de mirar hacia el horizonte.
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Mucho más que una finca de bodas
Quienes conocen El Jaral de la Mira saben que es mucho más que un escenario privilegiado para celebrar bodas. El proyecto impulsado por Mario, Rafael y Juan Diego Sandoval es el reflejo de su compromiso con la sostenibilidad, la recuperación del entorno natural y el respeto por la tierra.
Entre sus más de 120 hectáreas conviven más de 350 animales, entre ellos caballos, toros de lidia y ovejas rubias de El Molar, una especie en peligro de extinción cuya recuperación impulsan desde la finca. Apenas unos días antes del incendio, además, habían dado refugio a más de un centenar de paneles con alrededor de un millón y medio de abejas procedentes de una explotación de Villa del Prado que finalmente terminó siendo arrasada por las llamas.
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Ante la amenaza del fuego, Juan Diego decidió hacer lo único que estaba en sus manos: trasladar el ganado hasta las zonas más seguras y recorrer todo el perímetro de la finca con la maquinaria disponible como medida preventiva.
“Gracias a los animales lo tenemos todo muy limpio y es más difícil que arda”, explica sobre el trabajo que realizan durante todo el año para mantener el terreno en las mejores condiciones posibles.
Una noche en vela y un final esperanzador
La tensión no desapareció hasta bien entrada la madrugada. Juan Diego permaneció en la finca hasta las cinco de la mañana vigilando la evolución del incendio y esperando que el viento jugase a su favor. Finalmente, el cambio en las condiciones meteorológicas y el extraordinario trabajo realizado por los equipos de emergencias evitaron que las llamas alcanzasen San Lorenzo de El Escorial. “Hubiese sido una pena enorme. Hemos entregado nuestra vida aquí. Se hubiese perdido el trabajo de nueve años en la tierra. Tenemos una historia bonita dentro de la finca”, asegura emocionado.
Los hermanos Sandoval pudieron continuar celebrando las bodas previstas durante el fin de semana, pero las imágenes vividas el viernes permanecerán para siempre en la memoria de todos los presentes. Porque hay celebraciones que se recuerdan por sus flores, por un vestido inolvidable o por un espectacular atardecer. Y después están las que nos recuerdan que el amor, incluso en los momentos más difíciles, siempre encuentra la manera de seguir celebrándose.
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Fuente Lucia Se Casa https://ift.tt/tn1NOql
Wedding photographer • Sitges Barcelona (@laurachacon_photography)




















