En el universo de las bodas, donde cada detalle busca la perfección, existe un rincón donde las flores no solo decoran, sino que cuentan historias. Detrás de Loving The Flowers no solo hay pétalos y tallos, hay una herencia viva, una conexión inquebrantable y una visión compartida que ha convertido a esta firma en un referente de la decoración floral nupcial.
La historia de Loving The Flowers es, ante todo, una historia de familia. Trini y Libia, madre e hija, son el equipo detrás de una de las floristerías más especiales de nuestro país, situada en Sitges. Juntas han logrado lo que pocos equipos consiguen: fusionar la experiencia con la frescura y la tradición con la innovación.
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Una alianza forjada entre raíces y sueños
Lo que comenzó de forma orgánica, con Libia observando y acompañando el talento de su madre, se ha transformado hoy en un equipo de dos que se entiende con solo mirarse. “Nuestra alianza no fue fruto de un plan estratégico. Simplemente, Libia comenzó a acompañarme, a observar, a involucrarse y cuando me di cuenta, ya formaba parte de todo esto”, explica Trini.
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“Si algo he aprendido en estos años es que la unión no se inventa, se construye. Con respeto, con comunicación y con la certeza de que, pase lo que pase, estamos en el mismo barco”, asegura Libia. Y añade: “Hoy ya no somos solo madre e hija luchando juntas. Ahora somos un equipo de dos que crece y avanza, porque el éxito no se construye en solitario, sino rodeados de personas que suman, que creen en el proyecto y que lo hacen suyo”. “Nuestro equipo ha crecido, sí, pero la semilla de todo sigue siendo esa conexión que empezamos a construir, sin querer, hace ya tantos años”, concluye Trini.
De esta unidad y de este amor por lo que hacen, brotan los espectaculares trabajos de estas floristas únicas. Sus proyectos tienen una coherencia que va mucho más allá de lo estético.
Flores al servicio de los novios
Cuando una pareja acude a Loving The Flowers y les expresa lo que desea, ellas se encargan tanto del montaje como de la puesta en escena; desde las estructuras hasta el último detalle en las mesas.
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Con su varita son capaces de transformar cualquier espacio para adaptarlo a la personalidad de los novios o al estilo de su celebración. Lo suyo no es únicamente decoración floral, realizan el proyecto decorativo de la boda estableciendo la línea conductora y lo plasman con absoluta coherencia.
“Recuerdo una boda en la que los novios nos dijeron que querían algo sencillo, pero bonito. Natural, sin pretensiones, pero cuidado al detalle. Trabajamos con una paleta suave y luminosa que encajaba con la estética del lugar, un entorno rodeado de naturaleza con Montserrat de fondo: mantelería neutra, sillas de madera natural y centros con flores silvestres, margaritas de tallo largo, paniculata y toques de flor seca. Lo completamos con velas altas en diferentes tonos empolvados, para dar un punto de calidez sin recargar.”
Una experiencia que resume la filosofía de trabajo de estas profesionales: adaptarse al lugar, al estilo de la celebración y a los gustos de los novios, dando lo mejor de sí mismas para conseguir un resultado mágico y equilibrado.
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“Respetamos y elevamos las estructuras con diseños limpios, que encajan con el entorno. Dejamos que los espacios respiren elegancia sin perder personalidad. Realzamos, no recargamos. Buscamos equilibrio, naturalidad, coherencia”.
Esta filosofía se traduce en diseños que respetan el entorno. Ya sea en un jardín señorial o en una finca rústica, Trini y Libia tienen la capacidad camaleónica de adaptarse al lugar para elevarlo. ¿La clave de su éxito? La escucha activa. Conocer profundamente a los novios para ser capaces de ponerse en su piel y darles exactamente lo que desean, superando en muchos casos sus expectativas.
Junto a ello, las diferencia su compromiso con la autenticidad: no creen en fórmulas de catálogo, sino en decoraciones que parecen haber brotado en el espacio de forma natural. Desde el primer boceto hasta la colocación de la última flor en el banquete, Trini y Libia demuestran que, cuando hay pasión y unidad, las flores no solo adornan, se convierten en el alma de la celebración.
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Fuente Lucia Se Casa https://ift.tt/JpKaQMw
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