Elena y David se casaron el 7 de Marzo de 2026 en Ceclavin, Cáceres. La suya fue una celebración románticá, llena de vida, de luz y de una magia sutil. Te mostramos todos los detalles.
“Nos conocimos en 2015, cuando comencé mis estudios a Judicatura en Badajoz. David era el hijo de mi preparadora. Nuestras miradas se cruzaban cada vez que él me abría la puerta de su casa”, recuerda Elena. “Aunque habíamos estudiado Derecho en la misma facultad de la universidad Complutense en Madrid, los tres cursos de diferencia que había entre nosotros, ya que David es tres años mayor que yo, evitó que nuestros caminos se cruzaran en esa etapa”. “El 22 de diciembre de 2017 me atreví a hablarla y fue mi mejor lotería en la vida”, añade David.
Ahora ella trabaja en Cataluña y él en Madrid, aunque están seguros de que, en breve, podrán retomar la convivencia que pudieron llevar en Extremadura los primeros años de su noviazgo. “Nos prometimos en Portugal, después de casi 7 años de relación. Una relación llena de amor y de mucha sinceridad, tanta que, a veces, llegaba a asustar, y quizás ese fue el secreto de nuestra lealtad”.
Una enfermedad sobrevenida del padre de ella hizo que la boda, tal y como la pensaron en un primer momento, tuviera que cancelarse. Y un nuevo golpe les sacudió cuando, a diez días de la nueva fecha, el padre de David tuvo que ser ingresado de urgencias, pero, tras su mucho valorar, decidieron continuar adelante. Aunque con dos ausencias notables, el 7 de marzo de 2026 fue uno de los días más bonitos de sus vidas: el padre de Elena, Mariano, se sentía en cada rincón de la finca, y el padre de David, Pepe, hoy está sano y en casa y, aunque ha visto muchos vídeos de la boda, los recién casados le han prometido volver a celebrarla a su lado.
Te contamos todos los detalles del gran día.
El vestido de novia y los complementos
Elena eligió a la diseñadora Silvia Fernández para acompañarla en su gran día.
“Escogí el modelo Aurora, un diseño de líneas rectas y sencillas, con escote en pico, al que realizamos algunas modificaciones. Lo compré en la tienda de Silvia Fernández en la Calle Almirante, 9, de Madrid, aunque las pruebas me las hizo la propia Silvia en su tienda de Claudio Coello, 16, de Madrid”, explica la novia.
“Complementamos el vestido con una capa de seda con aplicaciones de encaje en el cuello. Además, añadimos la misma tira de encaje de la capa a la cintura del vestido. Este diseño destaca, además, por los impresionantes detalles de plumas en los puños de sus mangas francesas.”
Como detalle solicitado por la wedding planner Gloria Duque, el equipo de Silvia Fernández añadió un bordado con el nombre del padre de la novia al forro del vestido para darle una sorpresa cuando lo recogiese.
Elena acompañó el look con pendientes de Paulet, regalo de sus amigos Eduardo y Teresa, y zapatos de Flordeasoka, un diseño cerrado con punta en lino rústico con toques dorados.
Respecto al maquillaje y al peinado, Elena se lo confió al equipo de Pérez Serradilla Novias. Eligieron para ella una coleta romántica, con onda grande baja sin complementos. Un peinado elegante y natural que encajaba a la perfección con su vestido y con la esencia tan delicada que tenía su look.
El maquillaje, por su parte, potenciaba sus rasgos de forma equilibrada. Se eligieron tonos verdes en el ojo para aportar profundidad y resaltar aún más el color de su mirada, que se combinaron con puntos de luz en dorado para dar luminosidad y sofisticación al conjunto. En piel se buscó un acabado jugoso, uniforme y natural, dejando protagonismo a la expresión y manteniendo armonía en todo el look.
El ramo de la novia, al igual que la decoración floral, fue un trabajo maravilloso de Manu Fernández Flores y Eventos. Se realizó en las mismas gamas cromáticas que la boda: tonos suaves con el rosa y el salmón como protagonistas, con toques de crema y verdes. Muy natural y campestre, sin perder la elegancia. Fue un regalo de su amiga Margarita.
El novio, la madrina y la madre de la novia
David lució un chaqué clásico de novio de Bund Company, acompañado con zapatos Berwick 1107 y corbata Tie-Lux.
Su madre y madrina eligió a Conchita Saiz para crear el elegante diseño con el que acompañó a su hijo hasta el altar.
Por su parte, la madre de la novia apostó, al igual que su hija, por un diseño de Silvia Fernández, el modelo Néctar. Confeccionado en crepe, destacaba por su cintura adornada con plumas suaves y una fina tira de pedrería, que aportaba brillo y movimiento con sutileza. Las mangas abullonadas añadían volumen y un aire contemporáneo al conjunto.
Ceremonia y celebración
Los novios celebraron una ceremonia religiosa en la Iglesia de Santa María Del Olmo de Ceclavin (Cáceres), de donde es la familia de la novia.
El banquete y la fiesta fueron en la finca familiar de la novia conocida como Señorío de Sabanillas, un paraje espectacular en plena Dehesa Extremeña.
El cóctel tuvo lugar en el Patio de los Naranjos, donde se hizo un guiño a la familia del novio, gallega y asturiana, incorporando un escanciador de sidra en directo del que disfrutaron
todos los invitados.
El banquete fue en una carpa espectacular, decorada por el equipo de Gloria Duque, la wedding plannner que se ocupó de toda la organización, coordinación y diseño, con una paleta de colores suaves y empolvados. El resultado creaba una atmósfera bucólica y serena. Árboles que crecían entre las mesas, como si siempre hubieran estado allí, y composiciones florales minuciosamente estudiadas, inspiradas en el English Country Style, daban forma a una escenografía delicada y profundamente armoniosa.
Cada elección fue un gesto de intención: mantelerías en tonos frescos y luminosos, el delicado destello dorado en bajoplatos y cuberterías, cristalerías estriadas que capturaban la luz y sillas de metacrilato que aportaban ligereza sin renunciar a la elegancia.
Después de la comida, los asistentes pudieron disfrutar del tardeo con el inico de la barra libre con la actuación en directo del grupo Cerrado por Vacaciones, que durante una hora consiguió ambientar para todo lo que venía después.
Papelería nupcial y detalles
Las invitaciones, las minutas, los meseros y el seating plan lo diseñó el equipo de Gloria Duque. Un diseño fresco, alegre y en los colores elegidos para hacer de hilo conductor en toda la boda: Verde Sage Green, blanco y Coral Cloud. Con una tipografía clásica y atemporal que susurraba coherencia en cada detalle.
Como detalle, los invitados recibieron unos llaveros en madera con el escudo de la finca.
El momento más emotivo
Sin duda alguna, el momento más emotivo fue la entrada de Elena a la iglesia del brazo de su hermano Juan, que cumplió con la labor de llevar a su hermana al altar ya que, Mariano, su padre, había fallecido recientemente. Algo precioso y lleno de significado.
Los fotógrafos de Boda&Arte, Pio y Tricia, se ocuparon de inmortalizar cada momento especial del gran día con sus objetivos.
Wedding planner
Gloria Duque se ocupó de la organización y de la búsqueda y coordinación de los proveedores. También del montaje de todos los elementos decorativos tanto en la finca como en la iglesia. Su equipo realizó todo el diseño del proyecto decorativo, desde la iluminación al arte floral, la papelería, los textiles, el menaje, el diseño del ramo, la zonificación de los espacios, la carpa invernadero que acogió el banquete, etcétera.
Luna de miel
Por su situación familiar los novios decidieron escaparse unos días a la Toscana, posponiendo su verdadero viaje de novios, que tiene como destinos posibles Maldivas o la Polinesia Francesa.
from Lucia Se Casa https://ift.tt/nLdBSto
Fuente Lucia Se Casa https://ift.tt/nLdBSto
No hay comentarios:
Publicar un comentario